Puyango · Loja · Ecuador
Nuestra historia
Mucho antes de que existiera El Café del Duende, la agricultura ya formaba parte de nuestra historia familiar.
Todo comenzó en 1976, cuando nuestro bisabuelo dio sus primeros pasos en el cultivo de maíz. Lo que entonces parecía un comienzo más en el campo terminaría marcando el rumbo de las siguientes generaciones.
Pero el café todavía estaba por llegar.
Loja
Ecuador
El auge cafetero 1985
Una nueva dirección para el oficio.
En 1985, con la familia dedicada a la agricultura, nuestro abuelo decidió explorar un camino diferente: la ingeniería y la fabricación de maquinaria agrícola. Sus primeras máquinas estuvieron destinadas al maíz, siguiendo el oficio que había acompañado a la familia desde sus inicios.
Sin embargo, el café comenzaba a consolidarse como un importante motor económico en las zonas rurales de la provincia. Ante este nuevo panorama, decidió reorientar su trabajo hacia la maquinaria cafetera.
El cambio exigía aprender un oficio distinto: diseñar y fabricar tostadoras, molinos, despulpadoras y piladoras. Con los años, perfeccionó sus conocimientos hasta especializarse en tostadoras y piladoras, convirtiendo aquella decisión en un nuevo capítulo de nuestra historia familiar.
Nuestras tierras 2010
Una historia arraigada en Puyango.
Nuestra historia no llegó a Puyango con el café. Comenzó mucho antes, en Alamor, donde nuestra familia ha vivido y trabajado durante generaciones. En el terreno de la casa familiar sigue funcionando el centro de acopio que abrió nuestro abuelo, hoy dedicado principalmente a la compra y comercialización de café verde.
Alrededor de 2010, nuestro tío adquirió una finca y comenzó también a cultivar café. Con el tiempo, estableció vínculos con productores vecinos, incorporando sus cosechas a la actividad familiar. Así, el trabajo en la finca y el comercio del grano encontraron un punto de encuentro en una tierra que siempre había sido nuestro hogar.
Nace una marca 2024
Así nació El Café del Duende.
En noviembre de 2024 nació la idea de crear una marca propia, capaz de llevar directamente al consumidor el café que nuestra familia llevaba décadas trabajando. El nombre surgió del imaginario rural ecuatoriano, de sus bosques, su neblina y los personajes que habitan sus relatos. Así nació El Café del Duende.
Comenzamos con una sola variedad, el Clásico, y en abril de 2025 nuestras primeras campañas digitales abrieron el camino hacia nuevos clientes. Con el tiempo llegaron Typica y Geisha, ampliando nuestra colección y dando nuevas formas de descubrir el café de Puyango.
Hoy
De vender en Quito, a llegar a todo el Ecuador.
A los 19 años decidí llevar esta herencia un paso más allá y abrir mi propia marca. Empezamos vendiendo únicamente en Quito, aprendiendo sobre la marcha. Hoy, El Café del Duende llega a todo el Ecuador y forma parte de la mesa de más de 600 clientes que confían en nosotros — y esto apenas comienza.
Una historia que continúa en cada taza.
Conoce los cafés que nacen de esta tradición.
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